Adolfo-Arrieta_08

El cielo de Montmartre atardece maravilloso, sin que la lluvia ni el viento puedan aplacar su esplendor. Todo es cuestión de estados de ánimo. En la barra del café más próximo a la cita hacemos tiempo, para no perderlo, con la paciencia de quien empalma dos fotogramas con papel celo. De eso sabe mucho nuestro anfitrión, considerado el primer cineasta en dirigir una película underground en París. Él hace cinéma different.

Reconocido internacionalmente, nunca llegó a serlo en su país de origen. Es un cineasta sin patria y, a su vez, aglutinador de muchas. Dicen los que le conocen que es huidizo, resbaladizo, independiente, no muy amigo de las entrevistas, como un cuerpo desnudo embadurnado de aceite. Él es gato, aunque no lo advierta. Creció en el castizo barrio de Chamberí por mero accidente geográfico; rodó sus dos primeras obras cinematográficas en el Madrid de los sesenta, valiéndole el reconocimiento ditirámbico de Cahiers du Cinéma («el acta de nacimiento de un nuevo cine libre en España»), y terminó por forjar su reputación de cineasta urderground (nadie sabía en aquel momento qué era eso) en el Barrio Latino de Saint-Germain, cuando París aún era una fiesta.

Adolfo-Arrieta_03

Nos recibe sonriente al borde de la puerta de su apartamento, tras marcar previamente un código de acceso y cruzar un patio interior. Lleva una camisa beige y vaqueros. El espacio es reducido. “Ya trabajo muy poco, ya está el montaje hecho, tengo que pulir ruidos y esas cosas”, dice sobre su última película, adaptación de La bella durmiente, que nos proyecta. Antes, dirige la escena colocando estratégicamente las tres únicas sillas del salón. “Tú aquí, tú aquí y tú aquí”, propone. La película nos embriaga, nos encanta su color, sus grandes actores (de los que habla con admiración), su ritmo, su vestuario, su simpleza y honradez. Se lo hago saber. “Estoy algo constipado, no escucho muy bien”, responde Adolpho Arrietta. Después de firmar cada obra con distinto nombre, aún no estoy muy seguro de saber si es el correcto. Quizás encuentre uno nuevo en algún lugar de París.

Adolfo-Arrieta_04

Fotografías: Marina Raurell

(Presentación de la entrevista a Adolpho Arrietta que podrán leer en el Nº1 de V.O.S. Revista)