Ruth Ramos en <em><strong>La región salvaje</strong> (Amat Escalante, 2016)

Ruth Ramos en La región salvaje (Amat Escalante, 2016)

En el noveno y último día de esta edición del Festival de San Sebastián se pudo ver La región salvaje (Amat Escalante, 2016), proyección enmarcada en la sección Horizontes Latinos tras su paso por Venecia (donde obtuvo el Premio al Mejor Director del certamen). Los valores familiares tradicionales siguen formando un pilar fundamental en la sociedad, a pesar de todos los conflictos que genera sus estrictos modelos de roles para hombres y mujeres en ella. Escalante opone un falsamente idealizado matrimonio con hijos con la sexualidad abiertamente no heteronormativa de uno de sus personajes masculinos y el deseo de satisfacer las necesidades propias de una mujer que se adentra en territorio desconocido del bosque. Una situación que evoluciona reflejando el antagonismo profundo que surge de la influencia de principios morales ajenos a la naturaleza humana con un nuevo orden que las cuestiona. Todo hasta el extremo de la inevitable tragedia de su enfrentamiento.

Existe un monstruo invisible, mucho más peligroso del que se esconde en una remota cabaña solitaria. La violencia para resolver traumas propios como si fueran responsabilidad ajena. El odio hacia uno mismo consecuencia de tener que reprimir la identidad real por unas normas impuestas por otros. La contradicción del modelo de masculinidad imperante y la hipocresía de las sociedades bajo la sombra de valores religiosos. Mientras en la película los individuos son identificables y permiten simbolizarse de manera obvia, la forma de representar esa presencia de origen desconocida que influye en sus destinos huye deliberadamente de una explicación racional. Irónicamente, otros símbolos –un crucifijo, por ejemplo– coexisten en los mismos espacios que las personas con un sentido propio imposible de ignorar, pero con una explicación tan improbable como cualquiera que pueda imaginarse del llamativo elemento fantástico que afecta al relato y procura sus planos más impactantes.

La región salvaje compone una denuncia social de dimensión extraordinaria a partir de una trama convencional costumbrista pero contundente y un hecho indiscutible: los cadáveres se están amontonando. Las víctimas de esta disputa están por todas partes aunque se intenten ocultar. Las relaciones y los desequilibrios de poder en ellas son la base de la elaboración de su discurso, con diálogos realistas y crudos, silencios elocuentes e imágenes rotundamente expresivas. El bosque aparece como el lugar idóneo para reencontrarse con la esencia básica humana más salvaje y lo que esconde podría pasar por un mero macguffin o una ilusión, un delirio. Para la finalidad del film podría resultar irrelevante su ausencia, pero la misma representación de un horror y la disposición a aceptar su existencia hace que este se materialice, que podamos concebirlo para combatirlo. Algo que se puede extender temáticamente al resto de la cinta.

<em><strong>La disco resplandece</strong></em> (Chema García Ibarra, 2016)

La disco resplandece (Chema García Ibarra, 2016)

Para terminar, en Zabaltegi el corto La disco resplandece (Chema García Ibarra, 2016). Otro ejercicio dentro de esa corriente del posthumor en la que su director ha colaborado en títulos como Sueñan los androides (Ion de Sosa, 2014). Un grupo de chavales que prepara una noche de fiesta un sábado de abril es la excusa para desplegar una demostración de narrativa que desafía las expectativas con sus absurda coherencia y el humor que emerge de ella. La prehistórica ruta del bakalao es la reliquia de la historia reciente que buscan conmemorar los protagonistas entrando en una discoteca abandonada. La fiesta se acaba cuando ellos deciden. No tomarse en serio los símbolos y subvertirlos entra dentro de las intenciones y del paisaje que sirve de escenario a su pequeña aventura, en una contradicción continua entre lo que fue y lo que es, con el paso del tiempo como catalizador total de la pérdida de sentido y del lugar en el mundo de emblemas y construcciones culturales del pasado.