En los próximos días, del 17 al 26 de marzo, tendrá lugar la vigésima edición del Festival de Málaga. Cine en Español, cuyo subtítulo anuncia la novedad más significativa de su programación ya que este año, además de tratarse de una muestra ecléctica del panorama cinematográfico nacional, la presencia destacada de películas provenientes de países de América Latina adquiere gran relevancia con la incorporación en la Sección Oficial de largometrajes a concurso de ocho cintas de procedencia iberoamericana junto a nueve de producción española, conformando así las 17 películas que optarán a la Biznaga de Oro. Una apuesta equilibrada de títulos nacionales e internacionales que sin duda enriquecerá el certamen por la diversidad de miradas y culturas arraigadas a los distintos países.

Haciendo un repaso a lo más relevante que se podrá ver en la capital de la Costa del Sol y focalizando nuestra atención en la acaparadora Sección Oficial, debemos anunciar la presencia de obras recientemente estrenadas en la Berlinale como es el caso de El bar (fuera de concurso), del veterano Álex de la Iglesia, y los debutantes Eduardo Casanova (Pieles) y Carla Simón -premio a la mejor ópera prima por Estiu, 1993– cuyas impresiones ya recogimos en sus respectivas crónicas y entrevistas. Siguiendo con el cine patrio, contaremos con el esperado debut en el largometraje del nominado al Oscar Esteban Crespo (Amar), el original tratamiento de la muerte en No sé decir adiós de Lino Escalera, así como Brava de Roser Aguilar, La niebla y la doncella de Andrés Koppel, El jugador de ajedrez de Luis Oliveros, Plan de fuga de Iñaki Dorronsoro y Selfie de Víctor García León que reaparece en el festival desde que en 2001 presentase Más pena que gloria (2001).

Desde el otro lado del Atlántico llegarán las argentinas El otro hermano de Adrián Caetano, Gilda, no me arrepiento de este amor de Lorena Muñoz y Nieve Negra de Martín Hodara; la recuperación de recuerdos olvidados en la chilena La memoria de mi padre de Rodrigo Bacigalupe, el crudo relato de violencia de género en la colombiana La mujer del animal de Víctor Gaviria, la cubana Últimos días en La Habana -presentada también en Berlín- de Fernando Pérez, la uruguaya El candidato de Daniel Hendler, la brasileña Redemoinho de José Luiz Villamarim y la mejicana Me estás matando Susana de Roberto Sneider, todas ellas a competición. Fuera de concurso, además de la ya nombrada El bar que será la encargada de inaugurar la cita, estarán el salto al largometraje del malagueño Ignacio Nacho con la comedia El intercambio, el film de terror Maniac Tales de Kike Mesa, Señor dame paciencia de Álvaro Díaz Lorenzo y Me casé con un boludo del argentino Juan Taratuto, cerrando así las 23 películas que constituyen la sección principal del certamen. En definitiva, una interesante propuesta que combina ecuánimemente la participación de nuevos talentos con directores ya consagrados.

Amar (Esteban Crespo)

El jurado que el próximo 26 de marzo decidirá qué películas han de alzarse con los preciados galardones estará presidido por Emilio Martínez Lázaro (El otro lado de la cama, 2002; Ocho apellidos vascos, 2014), un cineasta cuyos logros radican en su talento para saber gobernar la taquilla y los gustos del gran público. Y que estará acompañado por el director Pablo Berger, cuyo triunfo Blancanieves (2012) le llevó a ganar diez premios Goya; la polifacética actriz María Botto (Soldados de Salamina, David Trueba, 2003; El penalti más largo del mundo, Roberto Santiago, 2005); la montadora Elena Ruíz (El orfanato, J.A Bayona, 2007; Tres dies amb la familia, Mar Coll, 2009); el presidente del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de la Habana, Iván Giroud Gárate; y la directora del Festival Cinematográfico Internacional de Uruguay, Alejandra Trelles.

Por otro lado, la sección Zonazine, destinada a la divulgación de obras alternativas con un enfoque más singular, nos trae cinco títulos a priori atractivos. Destacar Júlia ist, una historia de búsqueda personal en una ciudad extranjera interpretada y dirigida por la novel Elena Martín (Las amigas de Ágata, Laia Alabart, Alba Cros, Laura Rius y Marta Verheyen, 2015); y Demonios tus ojos (Pedro Aguilera), un drama psicológico protagonizado por Ivana Baquero -la actriz revelación más joven en conseguir un Goya (El laberinto del fauno, Guillermo del Toro, 2007) cuando sólo tenía doce años-. Las tres restantes son Blue Rai de Pedro B. Abreu, Llueven vacas de Fran Arráez, y No quiero perderte nunca de Alejo Levis.

Las secciones paralelas nos traen -repartidos en sus múltiples apartados- 573 cortometrajes, entre ellos Timecode (Juanjo Giménez Peña, 2016) nominado en la pasada edición de los Oscars tras cosechar multitud de premios a nivel mundial; y 505 documentales, entre los que podremos ver La gran ola (Fernando Arroyo, 2017), un estudio acerca del riesgo real que existe en España de que un tsunami llegue a nuestras costas.

Erigiéndose como una necesidad ante la desigualdad de género existente en el cine -y por ende en la mayoría de sectores-, Afirmando los derechos de la mujer cumple su décima edición, un escaparate donde confluyen diferentes temáticas que comparten un mismo carácter reivindicativo para de esta forma concienciar y sensibilizar a través de los trabajos proyectados.

En cuanto a reconocimientos especiales, este año será Fernando León de Aranoa (Los lunes al sol, 2002; Princesas, 2005) el que recoja el Premio Retrospectiva a una brillante carrera, haciendo de su cine un poético y lúcido manifiesto de los males endémicos de la sociedad y política españolas. Leonardo Sbaraglia (En la ciudad sin límites, Antonio Hernández, 2002; Una pistola en cada mano, Cesc Gay, 2012), uno de los rostros más emblemáticos de la escuela argentina (con permiso de Darín), recibirá el Premio Málaga Sur. Además, serán galardonados, recibiendo un elogio más que merecido, la mítica actriz Fiorella Faltoyano (Asignatura pendiente, José Luis Garci, 1977; La colmena, Mario Camus, 1982), el internacional actor malagueño Antonio Banderas (Mujeres al borde de un ataque de nervios, Pedro Almodóvar, 1988; Philadelphia, Jonathan Demme, 1993) la singular directora Claudia Llosa (La teta asustada, 2009) y la brillante maquilladora Sylvie Imbert (Abre los ojos, Alejando Amenábar, 1997; Los girasoles ciegos, José Luis Cuerda, 2008).

En conclusión, como cada año el marco del Festival de Málaga parte del deseo de comunicar, unir y (quizá) reconciliar al público con su cine. Que así sea.

Por Juan Salinas Quevedo